El nombre es una contradicción: el viento que enfría y el bikini del último día de playa.
Viento Bikini es un proyecto de indie español que vive en ese contraste: la euforia de un verano y la certeza de que se acaba. Estribillos que se cantan con los brazos en alto y letras que se leen despacio, cuando ya no queda nadie en la orilla.
Bebe del rock luminoso y confesional de Viva Suecia y Arde Bogotá, del pulso emocional de Siloé y de la hondura poética de Carlos Ares. Un grupo que prefiere que hablen las canciones: nostalgia convertida en himno.